OFRENDA
| Te
ofrezco la serena languidez de mi pena, la tristeza que acaso no di a nadie a mi paso. El supremo pecado En virtud sublimado. Agua clara en el jarro que es mi cuerpo de barro un ciclón hecho brisa por tu sola sonrisa. |
Matilde Alba Swann (Canción y grito- 1955)