PETRÓLEO!
| Y que me importas, petróleo...! Si nuestra casa se llueve. Si el invierno filtra agujas de frío por las paredes. Si verano, techo bajo, nos ladra lenguas de fuego. Si nuestros hombres entregan su aceite de arder al amo, su fibra de estar contento, su gusto de amor, su dicha, ternura del hijo en brazos, su tiempo de ver las aves, su gozo de ser, su sueño. Y qué me importas petróleo...! Si nosotros no importamos. Leyenda borrosa, roja reminiscencia, legado de coloniaje encomienda, un signo neutro, guarismo, sin rostro para un recuento. Si somos hombres sin hombre que nos habite creciendo, con algo más que dos brazos, mutismo de puños prietos, con algo más que dos piernas de conducirnos cansancio, con algo más, que sonría nombrándonos desde adentro. Y que me importas petróleo...! Si mismos no nos sabemos . Si la razón, privilegio sobre las bestias no sirve para sacarnos de selva. |
Si pensar nos hace daño,
si nos duelen las ideas como alambres erizados de púas en el cerebro. Si estamos como las rocas opacos de nuestras voces por no escucharnos bramando. Si andamos olvido solo salvados de un ansia insomne queriéndonos en el sitio tenaz, de seguir creyendo. Si en torno de nuestras cunas la fiebre socava abismos precoces frustrando cielos. Potro de noches, cubierta distancia para un jinete que nos consume en espuelas, y un mapa toda la carne tatuada a rojo en señales de látigos impacientes. Y que me importas petróleo...! Filosa la pala, el hombre mellado que te busquemos, raíz de fuerza en entraña de incógnita y que te hallemos, y te traigamos, aún cuando, debamos quedar, en tanto tu canto irrumpa los cielos. Que te alcancemos, ¿ y entonces...? Que te tengamos, ¿ y luego...? ¿ Habrá una miga, una gota, habrá una chispa siquiera de lumbre, para los nuestros .? |
Matilde Alba Swann
Tránsito del infinito adentro (1959)