|
Hoy
me siento fluir naturaleza
transportada
a existir en pura estancia
sin
conciencia de hechura,
anticipada,
trayectoria total, viva de vida.
Irracional
textura
extrahumana,
río,
piedra, horizonte, planta, pájaro,
y
traspongo de mí, clara, y libero,
hilo
de agua latida en luz y peces,
a
verter con mi sed en puro río,
con
mis flancos de hierbas
apagadas,
con mi incógnito
lecho,
y el perfume
de
mis hondas corolas de sol ciego,
soy yo misma.
Y condenso,
multiarista y en vértices de cóndor,
piedra opaca,
pesada sobre piedra,
un caballo gigante con mis
crines,
nieve al sol refulgida, y un
relincho
mineral desde adentro,
soy yo misma.
Y contorno,
confín curvo gestado a
pinceladas,
mis trompetas de anuncio
sobre auroras,
|
y agoreras mis arpas
de un ocaso, resbalando apacible
hacia el abismo,
soy yo misma.
Y
alzo y crezco,
zumo
enhiesto empinado hacia la fruta,
surco
fértil de estío
cada
invierno,
calendario
mi tronco, y con mis ramas
en
azúcares, pólenes y nidos,
soy
yo misma.
Y describo
mi
sonora parábola de viento
con
mis brazos de pluma
y
lejanía,
y
me elevo hasta el cuerpo desnudo
de
las nubes, hiendo en ellas
mi
pico, y me deslumbro,
con
su fúlgida muerte, hacia la tierra,
soy
yo misma.
Extramuros,
desasida
de mí, irrazonada,
hoy
me siento existir, puro universo.
|