Quiero cerrar un círculo de noche
sobre tu nombre.
Quiero rodar en risas al abismo,
y callarte.
Quiero dejar sangrar esta presencia
y quedarme vacía de tu forma,
y quedarme desnuda de tu sombra,
y morirme.
Pero tú me transcurres,
todavía,
en este lapso líquido de venas.
Lámina fina,
hasta sentir los poros de la tierra,
suelto mis fuerzas,
y enmudezco el abrazo
hasta la roca,
y me dejo,
y me abandono
y huyo,
pero vuelves por mí,
y me devuelves, y te quedas.
El viento araña mi memoria
hasta sacarme sangre.
He puesto mi cabeza sobre el yunque,
en el sitio
donde el martillo rompe,
y no deshaces.
Quiero cerrar mis dientes
sobre la palabra
que te corporiza, y me atraviesas
con el gusto de amor
que me sembraste,
y me resuenas.
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